Conociendo a los insectos

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Conociendo a los insectos

 Los insectos que controlamos hoy son solo una diminuta fracción de los millones que habitan en el mundo.

El hombre se mantiene defendiéndose de las presiones constantes que los insectos ejercen sobre él en forma continua y no solo es el tremendo número en total. 

El número de clases (especies) se calcula que exceden de 800,000, un número mucho mayor al de todos los animales combinados juntos. Los insectos varían en tamaño, desde tan pequeños como la centésima parte de una pulgada a tan grandes como diez pulgadas de longitud.

Muchos insectos son benéficos y algunos son especialmente competitivos con el hombre. No solo es la cantidad de insectos, sino que ellos son los más adaptables de todos los animales. Ellos se adaptan fácilmente a cualquier tipo específico de vida (ambiente, clima, alimento etc.). Algunos insectos están adaptados para vivir en áreas abiertas mientras que otros son capaces de vivir en espacios extremadamente diversos.

El alimento de los insectos incluye casi cualquier cosa que pueda ser comida por cualquier otro animal, así como muchas cosas que ni siquiera pueden ser digeridas por ningún otro.

Su adaptabilidad combinada con su terrible índice de reproducción les da un sin igual potencial de supervivencia. Los insectos viven en la oscuridad y en los alrededores, así como en la brillante luz del día y en áreas de hielo y nieve, así como en zonas de calor extremo.

La mayoría de los insectos tienen su modo y su lugar característico para alimentarse y reproducirse, viven en determinados tipos de ambiente y se mueven de un lugar a otro en formas y rutas típicas.

 

Muchos insectos no dañan los productos del hombre ni acarrean enfermedades que lo perjudiquen.

Sin embargo, muchos otros acarrean enfermedades, alimentándose en su comida y viviendo en su ropa, en sus aparatos domésticos y en bienes manufacturados.

Otros lo dañan, así como a los animales, a través de piquetes y mordidas dolorosas y son portadores de enfermedades.

Los insectos responden en su vida de una manera automática. En sus reacciones no existe inteligencia ni pensamiento alguno. Muchas de las reacciones de los insectos son hacia o en contra de un estímulo, tales como la luz, la temperatura, la humedad y productos químicos. También reaccionan al contacto extraño, a la fuerza de gravedad o corrientes de aire o de agua. La cuestión nerviosa en un insecto tiene una considerable injerencia en su comportamiento y cada insecto reaccionara como cualquier otro de su misma especie.

Muchas palomillas vuelan hacia la luz, mientras que las chinches la rehúyen. Algunos insectos localizan su comida por respuesta a un olor químico, y en otras ocasiones lo repelen. Además, los insectos por lo regular se quitan cuando alguien los trata de tocar o apretar, la cucaracha se forzará ella misma a entrar a una pequeña abertura. Las moscas domesticas generalmente descansan en la noche.